sábado, 30 de noviembre de 2013

El beso

Y pasó, simplemente pasó. No sé por qué, pero pasó.
Yo estaba ahí, de pie en frente tuyo. Estabas apoyado en la puerta esperando algún movimiento, algo, una palabra, un beso.
Quería irme para quedarme, pegarte para abrazarte.
Me dijiste que harías cualquier cosa para protegerme. Sonreí y me sonreíste, y por un segundo sentí que todo el esfuerzo que hice durante este año, valió la pena. Me besaste. Y en ese beso sentí cosas que no puedo explicar. Sentí tus besos como si ya los hubiera sentido mil veces antes, quizás de haberlo imaginado tanto, quizás de un sueño, o quizás de alguna otra vida. No sé por qué, pero ya los conocía.

Y fue tan sincero. Fue tan tierno. Tan especial. Fue lo que estuve queriendo lograr por tanto tiempo. Al fin todo iba funcionando correctamente. 
Pensé en que todo terminaba ahí, en ese beso.
Pero no, seguimos juntos. Seguimos saliendo, compartiendo momentos, y caminando de la mano juntos. Besándonos cada vez que podemos y diciéndonos cuan importantes somos el uno para el otro.


Quizás estoy a un paso de lograr esa misión, de enamorarlo... de enamorarme. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario