4 de Diciembre.
Ya pasó poco más de un mes.
Y todavía lo siento como el primer día.
Muchos me dicen ''no se cansan de estar todo el tiempo juntos?'' Y mi respuesta, claramente, es un no.
No me canso porque cada vez que lo miro a los ojos me enamoro más, cada vez que me sonríe todo el mundo desaparece para mi. Cada vez que me tiene entre sus brazos, siento que no hay lugar en el mundo en el que preferiría estar. Cada vez que me besa, me doy cuenta que nada fue en vano, y que realmente valió la pena.
Somos muy distintos. Dos mundos diferentes que chocan continuamente.
El sabe todo ya, conoce su cuerpo, el de una mujer. El sabe amar el cuerpo.
Yo no sé nada, no conozco mi cuerpo, ni el de un hombre. Yo sé amar el alma.
Creo que por eso hay tanta atracción entre nosotros. Nos complementamos. Lo que a uno le falta, al otro le sobra, y viceversa. Y eso me hace bien, eso me encanta.
Me hace feliz.
Y puede que no me convenga, que no seamos el uno para el otro, que seamos tan distintos, pero iguales. Puede que todo termine mal, o que nunca nada comience.
Pero nosotros sabemos que no va a ser así.
"Quiero vivir mi vida con vos". Bastó con escuchar esa frase salir de tu boca para que mi mundo se desmoronara.
Me preguntaste por nuestro futuro. Los dos estábamos acostados uno al lado del otro, dejando entrar apenas un rayo de luz por la ventana. Escuchando tu respiración.
Me preguntaste dónde viviríamos, cómo se llamarían nuestros hijos, y a dónde viajaríamos.
La verdad es que al lado tuyo quiero vivir todo esto, quiero tener hijos, casarme, ser feliz cada día de mi vida. Y sé que al lado tuyo es posible, sé que nada me falta si te tengo a vos, a tus abrazos, a tus besos, a tu sonrisa y a tu mirada.
Eras lo que me faltaba, lo que busqué todo este tiempo. Estoy feliz de haberte encontrado, mi amor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario