jueves, 31 de diciembre de 2020

Carta para C, leer en 2030.

 Hola, C.

Espero que estés leyendo esto en el año 2030.

Dudé mucho si escribir esto en una carta o por este medio, pero sé que vas a leerlo acá. 

Se me ocurrió, mientras estaba en el trabajo, en R3, escribirte una carta, para contarte

 cómo estás hoy, 31 de diciembre del 2020.

Estamos saliendo de una pandemia mundial, ya esta la vacuna, pero seguramente volvamos a encerrarnos en unos meses. Fue un año en el que agradecí la salud y el trabajo, porque no nos faltó. 

En casa estamos bien, y eso es todo lo que importa en este momento, y lo sabes. 

G está bien, fuerte como siempre a pesar de la diabetes, pero admiras esa voluntad en ella. Dejó de trabajar este año para centrarse en sí y en la casa, y disfrutar de sus amigas. 

L está bien, trabajando como siempre, terco como siempre, pero admirandolo y deseando ser como él algún día. 

F está creciendo rápido, muy rápido. En navidad tomó de más y mamá lo retó. Pero de alguna forma sentís que quizás, por la edad, empieza a tomar confianza en vos, y eso es lindo. 

Con A, está todo bien también. No sé cómo estarás en este momento, a quien tendrás a tu lado. 

Si seguís con él, espero que hayan podido aclarar sus diferencias, que hayas tomado la decisión de tener (o no) hijos, aunque sé que en el fondo lo deseas con el alma. Espero que sigan siendo compañeros y no falte el amor.

Si todavía no tomaste la decisión, hacelo ahora. Este es el momento. No dejes, por favor no dejes, que tu vida se te escape de las manos. El momento es ahora. De encontrar un amor, de formar tu familia, de cumplir sueños. Lo sabes muy bien.

Si encontraste una persona distinta, espero que estés siendo feliz, ya que sabes que para vos eso es lo más importante. Y que sea sano. 

Si estas sola, es tiempo de encontrar a esa persona, de luchar x lo que querés, la vida es una sola C, disfrútala. Encontrate. 

Si tenes hijos, espero que hayas elegido un lindo nombre (o alguno de los que siempre quisiste), que te amen y que se parezcan a vos, o a él, o a ambos. Espero y deseo que mamá, papá y F estén ahí con vos para disfrutarlos y verlos crecer.

Espero y deseo de corazón que sigas creciendo, y sigas siendo la misma persona que soy hoy escribiendo esto. Siempre sentí orgullo de mi, y no dudo que en diez años seguirá siendo igual. Sólo deseo que no te traiciones, no te falles. Seguí divirtiéndote, seguí viviendo la vida como si tuvieses siete años, seguí riendo a carcajadas y llorando cuando no te ven. Vivimos mucho en estos 23 años y no puedo esperar a ver que nos depara la vida en los próximos 10.


Hoy es año nuevo, mañana será 2021. Mis deseos son los mismos de siempre. Salud, dinero, amor.

Yo estoy bien, este año llegó bebito, espero te acuerdes de él jaja. Y me hace muy feliz tenerlo. Me siento libre de poder ir y estar en donde deseo. Es esa libertad que ya conoces y que siempre amé. 

Este año iba a ir al recital de TS, imagino que seguís siendo fan, y cada vez más. Pero por la pandemia se canceló. Así que te deseo, que en esta nueva decada, puedas ir y vivir lo en persona. 

Mis amistades siguen igual que siempre. Pocos pero valiosos. La familia sigue unida, hoy nos reencontramos en la casa de la tía D. 

Vos sabes cuanto amas a la familia, no los apartes nunca. 

El trabajo, tanto el de pasión como el de la vida, siguen bien. Seguís creciendo y aprendiendo siempre. Hoy estas en Inform, y conociste a alguien. Sí, jp. Espero que a esta altura de tu vida sea solo un lindo recuerdo, y todo haya terminado bien. 

Espero que no hayas perdido el contacto con tu primer amor, ese que siempre fue especial, que siempre quise. 

En el 2021, el día 13 de enero, te vas a operar. Espero que no hayas tenido miedo, que haya resultado todo bien y que hoy con tus 33 las luzcas más que nunca jajaja.

Este año tu cumpleaños fue en pandemia, pero papá y mamá lo hicieron especial. Papá te compuso una canción, mamá decoró la casa. Eso es tan valioso, C. Fue el cumpleaños más feliz en todos estos años de vida, ojalá hayas vuelto a tener uno que se compare. 

Los recuerdos de tiempos felices van a vienen siempre, la abuela siempre está presente. Pl y LIN siguen con nosotros. Ahora voy a ir a abrazarlos fuerte después de esto. Fue lindo haber entendido que tienen que estar sueltos después de lo que pasó con B.

La casa está quedando hermosa. Mi cuarto y el de F ya está. Falta el living y pintar. No me quiero ir de acá Nunca, pero la vida continua y espero que en este momento, estés en tu lugar, en tu casa, acompañada, jamás sola.

Si tenes amor y salud, quiero que sepas que ya estás teniendo todo. Y si sos feliz, quiero que sepas que cumpliste con mi deseo. No hay nada que desee más en este mundo que seguir creciendo y ser feliz, ser mujer. 

Siempre voy a estar para vos, desde el primer momento. Jamás vas a estar sola. Jamás voy a dejar de amarte, de amarme. Siempre vas a poder encontrarme en fotos y en videos, porque este momento en el que te escribo, que hoy es mi presente, pronto será el pasado, y este momento tuyo, que es tu presente, hoy es mi futuro, pero para vos, pronto será tu pasado también. Por eso, quiero que me recuerdes, que nos recuerdes. A todos quienes te nombre, a tus amigas, amigos, a la familia entera que se va a sentar hoy en la mesa, a tus mascotas, tu trabajo, tus objetos personales, tus emociones, tu cuerpo, tu sonrisa, tu vida. 

Soy feliz. Espero y te deseo lo mismo. 

Feliz fin de década, feliz principio de nueva década. Escribite una carta nuevamente, hacelo por mi. Ponete linda hoy, mira al cielo y a las 00.00 recorda este momento. Que seas feliz Ca, que seas feliz eternamente.


Me amo, te amo. 



31-12-2021

jueves, 19 de noviembre de 2020

jp

 JP, 

No sé como empezar esta entrada, ni tampoco sé que me está pasando. Jamás creí que me vería en esta situación. Jamás creí que algo así pasaría. 

Cómo de un segundo al otro te cruzaste en mi vida y la sacudiste, la cambiaste. Me cambiaste. 

Quién iba a pensar qué, en ese lugar, iba a conocerte. Me llamaste la atención desde un principio, pero jamás iba a permitir que algo pudiera pasar con nosotros. Veo que me equivoqué. Tampoco pensé que yo iba a interesarte de esa forma, mucho menos cuando me enteré que estabas con alguien, y vos te enteraste que yo también, y sin embargo, decidimos empezar el juego. 

Y ahí estabamos, cada día, buscando excusas para hablarnos, para cruzarnos en el salón, para saludarnos de nuevo. Luego un roce, un abrazo, un mimo. Nuestros cuerpos y miradas nos delataban. Y no lo sabíamos. No sabíamos lo que estaba por ocurrir. 

Tan divertido. Tan hombre. Con tanta labia, tanto chamuyo. Tu tono de voz del cual siempre me río y hago burla, pero en el fondo me encanta. Tu mirada tan profunda, con tus ojos tan oscuros, y tus pestañas largas. 

Desearía volver.

Es divertido cuando dos personas se están conociendo, y algo pasa entre ellas, la tensión puede verse a kilometros. Y juegan. Y nos acercamos, y alejamos, y empezamos a hablar, cada día un poco más, hasta que de a poco nos conocemos. Y nos damos cuenta. Y ya es tarde. 



17 o 19 de marzo, no logro recordarlo. Me estabas esperando. Me subí en tu auto y me llevaste a mi casa. Unas cuadras antes nos detuvimos. Y charlamos, y reímos, y nos acercamos. Cierro los ojos y recuerdo la música, tus rasgos y movimientos, tus palabras, mi pelo, mis nervios, tu perfume, chicle. 

Te acercaste a mi para darme un abrazo y sin saber cómo, levanté mi mirada y estabas tan cerca de mí, que fue imposible resistirme a darte un beso. Y fue un largo beso. 

En el medio, te interrumpí y dije que estaba mal, pero aún así, no importó. Luego, por razones obvias, no nos volvimos a ver, por meses. Y yo no podía dejar de pensar en vos. 


Nos reencontramos seis meses después, y la química era la misma, solo que habíamos probado algo más, un beso. Y todo se complicó. Y en un segundo, ahí estábamos. En tu auto. Tus manos acariciando mi cuerpo, besandome lento, pegados, sin separarnos. Y fue como tocar el cielo. Probé el cielo. 

Y repetimos el juego, una, dos, tres veces. Y no puedo, ni quiero parar. 


Lamentablemente, ahora, ya casi pasó un mes del último juego que tuvimos, y no hay un solo día que pase en el que no quiera repetirlo. Y debo admitir que me parte al medio ver tus fotos con ella, saber que ella puede compartir con vos momentos que nosotros nunca vamos a poder tener, solo en mis sueños. Y cada noche, ruego y pido y deseo poder soñar con vos. 

Me encantaría poder salir con vos, a caminar, a pasear, tomarte de la mano, sin ser nada, siendo todo. Me encantaría que cuentes conmigo, que me cuentes tus secretos, que sea la persona con la cual puedas llorar, y reír, a toda hora, en todo momento. Me encantaría verte dormir, o despertar. 

Te amo es una palabra fuerte, y no creo que sea la correcta, porque no te conozco, quizá estoy -enamorada- (también suena fuerte) de una ilusión que tengo de vos. Pero cómo me gustas. Me gustas tanto que busco excusas para cruzarte, para verte. Me vuelvo loca porque me mandes un mensaje, porque me respondas una foto. 

Me gusta tu cuerpo, tus manos tocándome y cada parte de vos. Me gusta cómo nos llevamos, cómo todo esta bien cuando nos encontramos y charlamos.

Y la odio a ella, la odio por tenerte. La odio por poder disfrutarte cada vez que puede, la odio por poder decir tu nombre en voz alta, o llamarte amor. 

Me odio a mi misma por tener este sentimiento que está mal, porque un juego de amor que involucra a más de dos personas, es un circo.

Solo quiero poner en palabras mis deseos. 

Deseo que esto no termine, aún nos quedan tantas cosas. Deseo poder repetirlo. Deseo estar en tu auto, en el mío, atrapados. Deseo que nadie se entere y a la vez todos sepan lo que -tenemos-. Deseo que me mandes un mensaje a medianoche para terminar soñando con vos. Deseo que me busques como yo te busco, que no me esquives nunca la mirada, deseo nunca dejar de importante, de intrigarte. Deseo que me veas y quieras pasar el rato conmigo, deseo poder estar en tus pensamientos, al menos por una noche, al menos por un momento. Deseo que mi nombre suene distinto cada vez que lo escuchas, que sepas sobre mi signo, que prestes atención a las cosas que te cuento, a los detalles. Que sepas lo que me gusta, y lo que me hace mal. Deseo que quieras compartir un dia conmigo, una salida, sin miedo. Deseo que no tengas miedo. Deseo que no te tires hacia atrás. Deseo que continuemos. 

Sos mi deseo hoy, y eso me desespera. No sé como lograste causar tanto alboroto en mí. Como un huracán. Un tornado. Eso sos para mí. Pusiste mi mundo al revés, y ahora debes afrontar las consecuencias. 

Sos el mejor amor que nunca tuve, y esta experiencia no la voy a olvidar, jamás. 


Por favor, quedate conmigo, al menos, un rato más.  

viernes, 24 de julio de 2020

Cerrar los ojos y volver

Han pasado cosas extrañas estos últimos días.
Desde la última entrada al blog, después de escribir su canción, después de buscar darle un "cierre" a -nuestra- historia, o lo que sea que haya sido, apareciste otra vez. 
Una conversación sencilla. Sobre pasatiempos. Sin decir nada significante, pero diciendo mucho a la vez. 
¿Por qué? Si antes no lo hacías. 
Me gusta, respuesta, charla, y así se repite. 
Debería decir que no me interesa, o dejarlo pasar de forma desapercibida, pero, ¿Por que estoy escribiendo ahora? ¿Por qué necesito hacerlo? 
¿Será cierto que solo amamos una sola vez en nuestra vida? Pero, ¿Qué es esto que siento?
Un capricho quizás. El deseo de tener algo -alguien- que no es mío. El deseo de lograr algo con lo que soñaba de niña. 
O realmente, en el lugar más escondido de mi corazón y de mis recuerdos, ¿es amor?.


-
Escuché tu voz en un audio de voz. Cerré mis ojos. 
Estás acá. 
Nada cambio. 
Tengo 14 años. 

Escuché tu voz. 
Estamos en la terraza de mi casa, o en el cumpleaños de un amigo. 
Estamos en una fiesta, siendo solo nosotros, mientras todos están bailando en el centro. 

Escucho tu voz. Quiero recordar, quiero recordarte, quiero recordarnos. 
Estamos mirando una película de terror sólo para poder darnos fuerte la mano. Cierro los ojos. 
Estoy sintiendo las yemas de tus dedos acariciendo la piel de mi mano, y mi brazo. 
Miro al costado. 
La luz del televisor refleja tu cara azul. No puedo creer lo que estoy viendo. ¿Es un sueño? Realmente está pasando. Me mirás. Te das cuenta. Me besas. Una y otra y otra vez. 

Abro los ojos. Te veo dormido. Mordiendo tu labio. Tan dulce. 
Nuestros amigos están al rededor nuestro también, pero no importa, siempre nos sentimos en nuestro propio mundo. 

Quiero recordar. 
Apareciste en la puerta de mi casa el día de mi cumpleaños, cuando dijiste que no podías venir. Y fui tan feliz. 

Miro hacia la calle. Te veo. Te estás acercando a mi caminando con tus manos en tus bolsillos, tu campera verde, tu mochila roja. Tu pelo rubio y un poco largo. Tus ojos chinos. 
Tu campera tiene los puños rotos. 

Fiesta. Entro sin saber que ocurrirá. Toda la noche juntos. Tu corbata colgando de mi cuello y tu abrigo en mis hombros. Cotillón alrededor. 

Hago un enorme esfuerzo por recordar. 

Me fallaste. Lloré. Creí que no te perdonaría. Enviaste un ramo de flores a casa. Aún tengo la foto. 

Mi canción favorita de TS en ese entonces sonando en los parlantes de mi computadora. Llego del colegio y me conecto a internet. Comida rápida hecha por la abuela. Juego un poco en FB. Te conectás. Nickname. Espero, y espero.... 
"Hola". 
Nos despedimos hace una hora. Y aún así queres saber como estoy. 
Pequeña charla. 
Corazones. 
"Te quiero" 
Corazones.
"Me gustas". 
Corro a mi habitación. Camas marineras. Me subo y mirando al techo suspiro, y lloro, y sonrío, y siento que se me sale el corazón. Necesito contarle a mis amigas. Necesito saber que es verdad. 
Dudo. Pienso que es un chiste. Te lo pregunto. Lo confirmas. 
¿Y ahora, qué? 

Páginas de mi diario intimo completas. Cuento los besos, los anoto. Hasta que por fin pierdo la cuenta. 

Primer beso. Noche. Verano o otoño, no puedo recordarlo. Baños. (No fue un buen lugar para recordar el primero). No fue el tuyo, pero sí fue el mío. Temblaba, y no tuve tiempo de reaccionar. Cierro los ojos. Siento tus labios, por primera vez. La primera maldita vez. Siento algo raro en el estómago (lo estoy sintiendo ahora) ¿Serán mariposas? Pero con cada beso se siente más. 

Sueño con vos cada noche. Lo recuerdo, lo repito. No quiero que lo sepan mis papás. Lo escondo todo en mi diario. 

Crecimos. Ya nada importa. Besos en la escuela, en las escaleras. Todos saben, y a su vez, nadie lo sabe.  

Tus cumpleaños. Y todos a los que yo no te invité. Tu mamá elogiando mis fotos, tus amigos haciendo chistes sobre nosotros al momento de las velas. Mi deseo de que sepan que soy alguien en tu vida, no una amiga más. 

Mi fiesta. Lamento que te hayas sentido mal, aunque me confesaste que te divertiste. Con mi familia, con nuestros amigos, por primera vez te vi y pensé que sería en serio. 


Cierro los ojos. Boliche. Me decís que vamos a estar juntos. Te grito que perdiste tu oportunidad. 

No sé que nos pasó después. 
En qué momento lo perdimos. En que momento lo arruinamos. ¿Fuiste vos o fui yo?

Seré yo que solo pienso en vos, o vos también pensarás en mí. 
Sueño todas las noches con vos. ¿Yo estaré en tus sueños? 

¿Lo recordas?¿O fui solo una persona insignificante en tu historia de amor? 
Porque yo tuve de esos también (lo siento) pero vos siempre fuiste especial. 

-- 

No dejes de hablarme. De pequeñeces, de cosas insignificantes. De dejar de responderme y contestar al otro día. 
No dejes de hacerlo. Aunque se que no hay posibilidades. 
Me siento bien. 

¿Es capricho?¿Es amor?

Si supieras como late mi corazon cuando veo que escribís. Como cierro los ojos para atesorar tu voz en un audio y recordar. Como miro tu foto repetidas veces. Como me fijo si estás pendiente de mi vida o no. Como le hablé a mi mejor amiga para contarle que apareciste otra vez. 
Si supieras que publico fotos solo para ver tu reacción. 
Si supieras lo que callo.Lo que no me animo a decirte. Lo que pasaría. 


Siempre fuiste tímido, me lo admitiste de hecho en una de las últimas conversaciones, pero esta vez, SOLO por esta vez, necesito que tomes el impulso vos. Necesito que lo digas. 
Con una indirecta, o directamente. 
Vos sabes al igual que yo. Algo hay. Algo pendiente. Algo que no va a morir, ni aunque dejemos de existir. 
¿Será el momento? 


Cerrá tus ojos. Escribí. Enviá. 

Mi repuesta, siempre, va a ser Sí. 


















viernes, 22 de mayo de 2020

por Siempre

Se siente tan raro escribir nuevamente sobre vos.
Diez años pasaron de la primera vez que te vi.
Diez años llenos de magia y de un amor tan tan grande, que me hizo crecer y aprender un poco más cada día.
Hace unos días, en pleno encierro por pandemia mundial, te escribí una canción. No lo sé, quizás al escribirla sentí que podía darle un cierre a nuestra historia.
Las palabras salieron solas y en menos de diez minutos tenía lista una canción sobre vos.
Te volví a ver hace un año, luego de que ambos tomaramos caminos diferentes. Vos tuviste una relación que parecía ser hermosa, pero terminó. Yo sigo con mi relación de hace años. Encontré a esa persona de la cual escribía, que amo y me ama.
Pero no puedo evitar pensar en el qué podría ser. Qué hubieramos sido.
Cuando realmente creciste, maduraste, y decidiste que sí podías estar en algo serio, te dí la espalda.
Cambié mi forma de pensar sobre vos, y simplemente, de un día para el otro, te dejé de hablar y me empecé a alejar. No fue con intención, siempre te quise, pero supongo que estuve lista para crecer mucho antes que lo que vos estuviste. Y no te culpo, creeme que no.
Pero sabés algo? Me hubiera gustado compartir con vos ahora, que somos adultos, que podemos salir y tomar decisiones por nosotros mismos. Me hubiera gustado conocer más a tu familia e irme de vacaciones con vos, llamarte "novio", que me des un beso en público sin tener que escondernos de los demás. Despertarme con vos.

Estoy tan tan feliz y orgullosa de vos. De como creciste y como estás de a poco avanzando en lo que te gusta, la música. Siempre tuviste un talento increíble. Estás más grande, pero tus ojos y tu sonrisa siguen intactas y siguen transmitiendo lo mismo.
Me gustaría animarme a pedirte que nos veamos algún día, tomemos un café o un trago y charlemos. Para poder saber qué fue de vos en todos estos años, UNA DECADA.

Fuiste mi primer amor. Y creo que te voy a llevar grabado en mi piel hasta el ultimo día de mi vida. Y eso me asusta y me entristece. Creí que ibas a ser el gran amor de mi vida, que ibamos a crecer juntos, que ibamos a tener hijos juntos. Nuestra relación era mágica. No soporto la idea de que te vayas o me vaya de este mundo sin haber podido concretar cosas juntos y no encuentro manera ni valor para poder decirtelo, por eso escribo esta carta, en este blog que tanto tiempo me ayudó a pasar en letra todas mis emociones, mis llantos y mis sonrisas.

En estos momentos, y quizá como efecto del encierro, solo quiero poder abrazarte.
Todavía puedo cerrar mis ojos y sentir tus brazos, tu cuerpo, tus labios, tu mirada. Tu perfume.
Hay muchas cosas que fui olvidando con el tiempo, pero en algún lugar de mi memoria te juro que están, y en mi corazón también.

Jamás creería que una chica de 12 años podría haber amado con tanta intensidad, cariño y pasión a un niño de 11.

Si pudiera pedir un deseo, tan solo uno, elegiría volver un día. Al 2010,2011,2012. Volvería al primer beso que nos dimos en el colegio, cuando todos nuestros amigos se reían y te presionaban. Volvería a conversar con vos por msn y desconectarme y conectarme para que me veas, volvería a decirte "tkm" y pedirte que me firmes mi remera de egresados de primaria.
Volvería a esa calle en la que nos reuníamos después de clases, volvería a los pasillos del colegio en los que me sacabas mi gorro de lana en invierno y tenía que correrte para que me lo des, y siempre, o casi siempre, terminabas dandome un beso.
Volvería a cuando encontraron mi diario intimo y se enteraron que estaba enamorada de vos.
Volvería a mi auto en vacaciones escuchando canciones que me recuerdan a vos.
Volvería a las pijamadas en las que dormíamos juntos y nos dabamos besos inocentes y tiernos.
Volvería, también, a cuando tenía celos o me sentía triste, tirada en mi cama, o en el escritorio del aula, escuchando esas canciones de amor que siempre me recordaron a vos, y me daría un mimo, diciendome que voy a estar mejor y algún día solo serás un recuerdo que me genere una sonrisa.

Volvería a la primera vez que te vi. En un acto escolar, parado en la puerta de entrada, y tuvimos que bailar juntos, y ninguno de los dos sabía hacerlo.

Volvería a abrir la puerta de mi casa y recibir un ramo de flores enorme (que por cierto, fue el unico que recibi en mi vida) y leer tu carta diciendo "perdón, te amo".

Volvería a juntar cada hoja de mi diario intimo que rompí para poder olvidarte, a ver los pétalos de flores que guardé en él. Porque no hay un solo día en que no quiera volver a recordarlo todo.

Volvería al día en que decidí cambiar de rumbo sin decirte adiós, y lo haría. Juro que desearía haberlo hecho. Porque ahora nuestra historia no está terminada, te sueño por las noches y me despierto angustiada. Volvería, y te diría que te ame de verdad, y posiblemente de alguna u otra forma, lo siga haciendo por el resto de mi vida.

Y para finalizar esta extensa carta en la cual siento que nunca voy a poder terminar de escribir todo lo que me causas, me gustaría pedirte que me recuerdes. De la forma que quieras, como una amiga, como una persona especial, como una conocida, pero que me recuerdes y no te olvides de todos los momentos que compartimos. Diez años pasan y el tiempo cada vez se esfuma más junto a los recuerdos.
Prometeme, que cuando me veas en una foto, vas a sonreir. Prometeme que si algun día tenes hijos, vas a hablarles de nuestras historias y lo que hacíamos cuando eramos niños, te prometo que lo haré también.
Prometeme que si algún día encontras una pareja, te va a cuidar y va a ser igual de divertida que vos,  porque no te mereces menos.

Prometeme que voy a estar en cada canción de los beatles que escuches, en cada reunión con amigos en las que hables de esos tiempos.

Prometeme, que nos vamos a volver a ver. En unos días, en meses, en años, o en el último día de nuestras vidas. Prometeme que ninguno de los dos se va a ir de este mundo sin antes volvernos a ver y hablar de lo que pasó.

Y por último,
volvería el tiempo atrás, solo un día, y te daría otra oportunidad.


Por Siempre,
Mi primer amor.